Justicia tras la verdad: hija desmiente acusación y padre queda libre

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El hecho primario fue denunciado en La Plata en 2018. La joven, hoy mayor de edad, declaró que fue obligada a mentir por su madre. La fiscal desistió de acusar y la Justicia ordenó investigar a la denunciante por falso testimonio.

Imagen muestra el frente del Tribunal de La Plata
El hombre habría sido acusado de abusador y era mentira.

Un tribunal de La Plata absolvió a Luis Ángel Godoy, ingeniero de 41 años, quien estaba acusado desde 2018 por el presunto abuso sexual agravado por el vínculo contra su hija. La decisión fue adoptada por el Tribunal Oral en lo Criminal V, luego de que la joven, ya mayor de edad, declarara en el juicio oral que la denuncia había sido falsa y que fue obligada a sostenerla por su madre en el marco de una separación conflictiva.

El fallo fue firmado por la jueza Carmen Palacios Arias, quien resolvió absolver “libremente” a Godoy tras el desistimiento de la acusación por parte de la fiscal de Juicio, Viviana Arturi. Según se informó, la representante del Ministerio Público realizó un “pormenorizado análisis de la prueba” y concluyó que no existían elementos para sostener la imputación, por lo que aplicó el artículo 368 del Código Procesal Penal.

Durante el debate oral, la hija de Godoy declaró que su testimonio original, prestado años atrás en Cámara Gesell, había sido una mentira formulada bajo amenazas de su madre y de su abuela materna. Esa versión fue ratificada en la audiencia por el psicólogo que acompañó a la joven, mientras que la madre sostuvo la acusación inicial.

Imagen muestra la fachada del edificio del Tribunal de La Plata
La hija del hombre desmintió el supuesto abuso.

Ante este escenario, la fiscalía descartó la existencia del delito de abuso, desistió de producir el resto de la prueba testimonial y solicitó la absolución del acusado. La jueza compartió en su totalidad ese criterio, ordenó el cese de todas las medidas que pesaban sobre Godoy y dispuso el decomiso de los elementos secuestrados en la causa.

En la misma resolución, el tribunal hizo lugar al pedido de la fiscal y ordenó la formación de una nueva causa para investigar a la madre de la joven, Noelia Rocío Martínez Galeano, por la presunta comisión del delito de falso testimonio agravado. Además, la abogada de la ex pareja de Godoy fue citada como parte del nuevo expediente judicial.

Godoy atravesó el proceso durante siete años, período en el que estuvo sometido a restricciones judiciales y a un prolongado conflicto familiar. En una etapa de la causa, cuando su hija aún era menor de edad, el Tribunal de Familia dispuso una revinculación y la adolescente pasó a vivir con una tía paterna en la ciudad de La Plata.

Dificultad de probar los delitos de abuso sexual infantil

Los delitos de abuso sexual infantil presentan una enorme complejidad probatoria. En la mayoría de los casos, no existen testigos directos ni evidencia física concluyente, lo que coloca al testimonio de la víctima como el principal elemento de convicción. Sin embargo, cuando los hechos se denuncian años después o en contextos familiares conflictivos, la credibilidad del relato puede verse afectada, generando un terreno de incertidumbre para los jueces y fiscales.

La palabra de los niños y adolescentes es fundamental, pero también vulnerable. La presión de los adultos, las dinámicas familiares y el miedo a represalias pueden influir en la construcción de un relato. Por ello, los operadores judiciales enfrentan el desafío de distinguir entre un testimonio genuino y uno inducido, sin contar muchas veces con herramientas técnicas suficientes para despejar las dudas.

Falencias de la Cámara Gesell

La Cámara Gesell, concebida como un espacio protegido para que los menores declaren en condiciones seguras y sin revictimización, ha sido cuestionada en múltiples oportunidades. Si bien su objetivo es preservar la integridad emocional del niño, en la práctica no siempre garantiza la fiabilidad del testimonio. La falta de protocolos uniformes, la influencia de los entrevistadores y la posibilidad de que el menor haya sido previamente manipulado son factores que pueden distorsionar la declaración.

En este caso, la joven reconoció que su relato inicial en Cámara Gesell había sido falso y producto de amenazas familiares. Este hecho expone una de las principales debilidades del sistema: la Cámara Gesell no puede, por sí sola, asegurar la veracidad del testimonio, ya que depende de la sinceridad del declarante y de la ausencia de presiones externas.

Consecuencias judiciales y sociales

La dificultad para probar estos delitos y las falencias de los mecanismos de declaración generan consecuencias graves. Por un lado, pueden derivar en condenas injustas contra personas inocentes, como ocurrió con Godoy, quien soportó años de proceso judicial. Por otro, también pueden provocar absoluciones en casos donde sí existió abuso, dejando a las víctimas sin justicia. Esta tensión evidencia la necesidad de mejorar las herramientas de investigación y de acompañamiento psicológico, para que los testimonios infantiles sean más confiables y las decisiones judiciales más justas.

Fuente de la información: Radio Sudamericana.

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